
Holaaa soy Karen soy mexicana
Tengo 35 años, desde los 9 años empecé a arrancarme el cabello y a rascarme la piel cabelluda, en ocasiones hasta sacar sangre. No suena bien, pero he aprendido a respetar mis enfermedades, porque eso son, enfermedades. He aprendido a tenerme compasión y también he soltado un poco la preocupación de tener zonas calvas. Afortunadamente me sigue creciendo el cabello. Siempre he querido raparme, pero nunca me he atrevido a hacerlo, pienso que es lo único que me hace falta, pero a la vez, creo que tampoco va a resultar, he visto chicas rapadas que han tenido éxito en seguirse arrancando jajaja. No quiero espantar a nadie, sobre todo si apenas llevas un par de años con la enfermedad. Nadie se avergüenza por tener diabetes o hipertensión y tampoco nadie logra controlar su diabetes o hipertensión con fuerza de voluntad. La fuerza de voluntad si es necesaria en esta enfermedad como en otras, pero no es todo, igual que otras enfermedades requerimos medicamentos y tratamiento no farmacológico.